La empresa como tal se crea en los años 70, cuando Miquel Alemany Hospital, monta una envasadora de miel i amplía la fabricación de turrones.
La empresa nace a causa del aumento progresivo de la activivdad que ya venía realizándose de muchos años atrás, pasando así de un ámbito puramente comarcal, a llevar las ventas hasta Barcelona.
En la 2a mitad del s XIX, la sra. Mundeta, inicia la fabricación artesanal de una especie de caramelo hecho con miel y azucar. Posteriomente con la incorporación de frutos secos, inicia la fabricación de los turrones, destacándose muy pronto del resto de artesanos de las comarcas vecinas, debido al hecho de elaborar la pasta extraordinariamente blanca, hecho que aún hoy nos distingue.
En ese momento, la venta de aquellos productos se centraba en el municipio, aunque poco poco fue ampliándose a un carácter comarcal.
En 1929, el nieto de la sra. Mundeta visita la exposición universal que se celebra en Barcelona, i adquiere una máquina para cocer la pasta. Ésta incorpora un motor eléctrico que hace girar una pala dentro un cazo de cobre, calentado por un fuego de leña. Ésto supone un avace importante, ya que hasta entonces se tenía que remover a mano ayudándose con una pala de madera, y además se podía reducir a la mitad el tiempo de cocción.
Paralelamente, en aquellos momentos, durante los años 30, el sr. Miquel Alemany i Boix , inicia también la producción de miel con las novedosas arnas móviles, que permtían, con menos esfuerzo, aumentar considerablemente la producción de miel. Este hecho comportó la disposición de un excedente de miel (antes, la tenía que adquirir para poder elaborar el turrón), i así comienza a proveer de miel a otros lugares, incluso muy pronto se convierte en proveedor de miel de otros fabricantes de turrón, hecho que se ha mantenido hasta nuestros días.
Poco a poco, y pasados los primeros años de la posguerra, aumenta la demanda de miel, entonces, el sr. Alemany se ve obligado a buscar miel para otros productores de la zona. Como anécdota curiosa, durante los difíciles años 40 ante el riesgo de un posible requiso de los productos almacenados por parte de las autoridades, el sr. Alemany se vio obligado a esconder la miel en una cabaña alejada del casco urbano.
El volumen de miel que comercializaba fue creciendo hasta que su hijo instaló, en los años 70, la envasadora que permite introducirse en el mercado con una marca propia.
Hoy en día no disponemos de abejas. Nuestro trabajo es adquirir la miel de los productores, seleccionarla i ofrecerla al consumidor con la garantía de muchos años de experiencia.
Cabe destacar que tan sólo adquirimos mieles producidas en la península ibérica, directamente del productor y